El mundo no se acabó en Japón y Australia

Los nombres de ambos países se han convertido en trending topic en twitter, al igual que otros que hacen referencia al llamado Apocalipsis maya; devotos de la idea del fin del mundo esperan el nuevo día en México

japon_findelmundoMiles de tuiteros abarrotan la red social con mensajes del Fin del Mundo que no llegó, y suben mensajes, imágenes y videos parodiando cómo se habría recibido este hecho en países como Japón y Australia, donde por la diferencia de horario ya se viven las primeras horas del 21 de diciembre de 2012.

Los términos “Japón” y “Australia” se han convertido en Trending Topic en varias partes del mundo, al igual que otros que hacen referencia al llamado Apocalipsis maya.

Por su parte el diario Digital Times, en Nueva Zelanda, confirma que el mundo no se ha visto afectado ”por lo menos en esta parte del globo”, donde está amaneciendo, por lo que sugiere que tal vez sea temprano para hacer conclusiones.

Sin embargo, en tono de broma, decenas de imágenes editadas se hacen virales en Twitter: Godzilla arrasando con Tokio, una espiral de luz sobre el cielo de Perth o un hombre ataviado con vestimentas mayas montando en una especie de triciclo.

Otros mensajes muestran fotografías de presuntos japoneses o australianos convertidos en zombies, siempre acompañadas de tuits chuscos. Algunos más piden no estropear la sorpresa para el resto del mundo donde aún se vive el 20 de diciembre.

En Nueva Zelanda, usuarios de Twitter también dejan ver sus reacciones con mensajes como “Es el 21 de diciembre de 2012 en Nueva Zelanda en este momento… y aún estamos aquí”, de acuerdo al usuario @waynegilbertll.

Omensaje como: “Noticia de última hora: ¡Es 21 de diciembre 2012 en Nueva Zelanda y el fin del mundo no ha sido así “¡Uf!” de @SinCityTimes.

Hay también ‘entusiastas’, principalmente mexicanos, que aseguran que el mundo sí acaba el 21 pero en horario de México.

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Terremoto de magnitud 7,3 sacude Rusia y Japón

Un fuerte terremoto de magnitud 7,3 sacudió el este de Rusia y el norte de Japón, según reporte del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés).

El sl sismo fue localizado en el mar de Ojotsk, y se produjo a una profundidad de 625 km, de acuerdo con el USGS.

El epicentro del terremoto fue ubicado a 160 km de Poronaysk, Russia y a 1.630 km de Tokio, Japón. No se ha emitido una alerta de tsunami.

( CNN )

Reportan nuevo incidente en planta nuclear de Japón

TOKIO (AP) — Las autoridades detectaron el miércoles gas radiactivo asociado con una fisión nuclear en la planta de Fukushima Dai-ichi, la cual quedó averiada en marzo por un maremoto, indicando que podría haber un nuevo problema en uno de sus reactores.

Como medida de precaución, el personal comenzó a inyectar ácido bórico que neutraliza las reacciones nucleares por un conducto de enfriamiento cuando detectaron la presencia de xenón radiactivo que podría haber surgido por una fisión nuclear en el reactor. De momento se desconoce si había ocurrido la fisión.

La compañía operadora de la planta, Tokyo Electric Power Co., señaló que no había incremento en la temperatura del reactor, en la presión o en niveles de radiación. La compañía dijo que el material radiactivo dentro del reactor no había llegado a un punto crítico, cuando las reacciones nucleares son autosuficientes, y que la detección del xenón no tendría un mayor impacto en las acciones por mantener frío y estable al reactor.

El vocero de la empresa, Osamu Yokokura, afirmó que no se había detectado ninguna filtración radiactiva fuera de la planta.

Hiroyuki Imari, un vocero de la Agencia de Seguridad Industrial Nuclear, dijo que la detección de gas no indicaba al parecer un problema mayor, pero que su causa es investigada.

La planta fue el sitio del peor desastre nuclear en el mundo desde Chernobil en 1986.

Las autoridades han mantenido en vigencia una zona de exclusión con un radio de 20 kilómetros (12 millas) en torno a la planta desde el terremoto y tsunami del 11 de marzo que causó graves problemas en la instalación, al norte de Tokio. Tres de sus reactores se fundieron, lo cual provocó incendios y varias explosiones.

El más reciente revés ocurre mientras TEPCO había reportado un importante progreso para estabilizar la planta. La empresa informó que esencialmente había alcanzado un “apagón frío” de la planta, lo que significa que las temperaturas en los reactores son constantes y están bajo control.

A pesar de eso, un panel gubernamental considera que tomará al menos 30 años para desmantelar de forma segura a la instalación.

Universidad de Tokio revela dos mil km de contaminación radiactiva en provincia de Fukushima

Un estudio de la Universidad de Tokio, dio a conocer este jueves que una superficie de más de dos mil kilómetros cuadrados de terreno en la prefectura de Fukushima, a 250 kilómetros de la capital japonesa, están contaminados con sustancias radiactivas liberadas por la planta Daiichi desde finales de junio.

El profesor Yuichi Moriguchi, integrante del estudio universitario, reveló que las emanaciones de la planta Fukushima Daiichi, han afectado un área que representa una séptima parte del total de la prefectura.

El académico alertó que se debe remover cuanto antes unos 100 millones de metros cúbicos de capas contaminadas para evitar mayores afecciones en esa zona.

La agencia japonesa de noticias Kyodo, reportó que alrededor del 70 por ciento de las áreas contamindas son bosques completos cuyos árboles deben ser eliminados de inmediato.

El estudio de la Universidad de Tokio, se basó en mapas de distribución de la radiación liberada a finales de junio por la planta nuclear.

La provincia de Fukushima fue una de las más afectadas por el terremoto del pasado 11 de marzo, que originó un tsunami y dejó casi 30 mil fallecidos.

El profesor universitario Moriguchi determinó que no es posible remover todos los suelos contaminados con sustancias radiactivas en un mismo trabajo y recomendó poner en práctica distintas tareas para comenzar a eliminar el problema que afecta en su mayoría a bosques, tierras agrícolas y áreas urbanas.

El accidente de la central nuclear de Fukushima generó el desplazamiento de al menos 80 familias en un radio de 20 kilómetros y ante las secuelas del sismo y posterior tsunami, se abrió un debate sobre el futuro de la energía nuclear en Japón.

( Tomado de telesur.net )

#Japón: De Hiroshima a Fukushima

Una familia contempla el océano Pacífico desde el lugar donde se levantaba su casa, arrasada por el tsunami del pasado 24 de abril. SERGEY PONOMAREV / GTRES

Hiroshima y Nagasaki recuerdan estos días su holocausto atómico de 1945. Los actos seguramente estarán marcados por la tragedia del pasado 11 de marzo, causada por el terremoto y el tsunami que además convirtió en una amenaza la central nuclear de Fukushima.

Sesenta y seis años después, el llamamiento a favor del desarme nuclear se realiza un año más. Los días 6 y 9 de agosto, los parques y memoriales de la Paz de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki acogen, con un silencio conmovedor, los toques de campana que recuerdan hasta dónde puede llegar la barbarie humana. Se ofrendan miles de flores y se liberan palomas como signos de paz. Al anochecer, los ciudadanos lanzan linternas de hojas de bambú al río Motoyasu en Hiroshima y al Hurakame en Nagasaki. Honran la memoria de las almas de los fallecidos por los bombardeos atómicos de 1945.

Los actos de este año están marcados por la gran tragedia acaecida el 11 de marzo. Un terremoto de magnitud 9 en la escala de Richter provocó un brutal tsunami que azotó la costa nordeste japonesa. Los últimos datos oficiales contabilizaron 15.547 muertos y 5.344 desaparecidos. La región sufrió varias réplicas: la del 10 de julio alcanzó los 7,1 grados, si bien no causó víctimas ni daños. Pero Fukushima es el mayor drama humano en el país desde 1945. Al igual que Hirohito entonces, también el emperador Akihito se dirigió solemne y excepcionalmente al pueblo japonés para expresarle su consternación y solidaridad.

Los eficaces sistemas de alerta del país evitaron más víctimas. Los edificios y demás infraestructuras técnicamente preparadas resistieron los seísmos. Los 22 trenes de alta de velocidad shinkansen que circulaban en aquellos instantes se pararon automáticamente. Pero el tsunami no sólo arrasó ciudades y pueblos enteros del litoral. Golpeó también la central de Fukushima, sita en primera línea de mar a 240 kilómetros al norte de Tokio, provocando el peor accidente desde el de Chernóbil, en 1986. El fantasma nuclear reapareció otra vez en Japón y evidenció los riesgos de las centrales nucleares en un país repetidamente azotado por los seísmos y tsunamis.

Constituye una gran paradoja que el único edificio que quedó parcialmente en pie en el epicentro de la explosión de Hiroshima fue el Museo de la Ciencia y la Industria. El novelista japonés Kenzaburô Ôé, premio Nobel de Literatura 1994, invita a grabar Hiroshima en la memoria como fuente de reflexión y acción comprometida para evitar otros desastres en el futuro. Insiste en que el uso de la energía nuclear como base para el desarrollo económico es contrario al recuerdo de las víctimas. El autor de Notas sobre Hiroshima parece tener razón cuando alertaba sobre los peligros de la opción nuclear, incluso para uso civil.

Fukushima, al igual que antes Hiroshima, envía un claro mensaje tanto a la ciencia como a las conciencias. Otro Nobel, el de Economía del 2001, Joseph Stiglitz, recuerda que las nuevas tecnologías, por muy avanzadas que sean, no pueden eliminar los riesgos de accidentes con alto coste humano y económico. El hombre difícilmente podrá controlar completamente las fuerzas de la naturaleza. Son anteriores y superiores a él. Fukushima muestra que ni siquiera Japón estaba suficientemente preparado para afrontar un terremoto-tsunami contra una central nuclear en la costa. Tras el 11 de marzo habrá que imaginar lo inimaginable para prever lo ­imprevisible.

Hiroshima fue una tragedia provocada por una brutal decisión humana con fines militares. Fukushima se apunta como el resultado de la imprevisión, la impericia y, acaso, del exceso de confianza. La central fue diseñada para resistir una ola de 5,5 metros, tomando como referencia el tsunami de Chile de 1956. Los reactores resistieron el seísmo y se pararon automáticamente, pero el sistema de refrigeración dejó de funcionar cuando una ola de 15 metros lo dejó sin suministro eléctrico. Fukushima fue algo más que una catástrofe natural. Se sumó a ella la negligencia humana. Y esto duele especialmente en un país cuya cultura se desarrolla en torno a la importancia de vivir en armonía con la naturaleza.

En la zona arrasada se miden ahora altos niveles de radiactividad. Cerca de 80.000 personas que residían en un radio de 20 kilómetros en torno a la central fueron desplazadas a zonas más seguras. La mitad sigue acogida en centros gubernamentales, el resto se ha reinstalado en otras zonas. También el litoral marítimo quedará contaminado durante largo tiempo por las aguas radiactivas vertidas desde los reactores dañados al mar. Preocupa que afecten a la cadena alimenticia que llega hasta el hombre. El pasado 17 de julio, el Gobierno prohibió, por ejemplo, la comercialización de carne vacuna procedente de la zona tras detectarse algunas partidas contaminadas con sustancias radiactivas.

El hecho de que una parte del país esté de nuevo contaminada por la radiactividad constituye un gran shock para los hibakusha, los ancianos supervivientes de las dos bombas atómicas, así como para sus descendientes, los hibaku nisei. Muchos de ellos siguen recibiendo atención médica periódica y otras ayudas oficiales y persisten en su empeño por sensibilizar, sobre todo a los jóvenes, sobre los trágicos efectos de las armas nucleares. A partir de ahora y durante los próximos 30 años, el Gobierno deberá destinar un nuevo fondo para controlar la salud de los habitantes que residían dentro del área de Fukushima a fin de prever las posibles secuelas directas o indirectas del accidente nuclear.

La mejor lección del 11 de marzo: la responsabilidad, la serenidad y el civismo de los japoneses, que impresionaron al resto del mundo. Forma parte de su ADN cultural. Cada cual sabía cómo comportarse en situaciones de emergencia. Los ciudadanos respondieron responsablemente a las indicaciones del Gobierno, incluso en pequeños detalles como el cambio de hábitos o de indumentaria para favorecer el ahorro de energía. El interés colectivo prima sobre el individual. Un ejemplo extremo de solidaridad es el de los ingenieros, médicos y obreros de edad avanzada que se ofrecieron voluntariamente en las tareas de control del accidente en el lugar de los jóvenes, para reducir los expuestos a contraer cáncer debido a los peligrosos niveles de radiación. Más allá de las imágenes del desastre retransmitidas en directo a todo el mundo, no se borrará de la memoria la gran entereza del pueblo japonés.

La reacción de los responsables políticos y empresariales en la gestión de Fukushima, antes y después de la crisis, no fue tan ejemplar. A decir de la opinión pública, fallaron en la previsión, reaccionaron tardíamente y minimizaron luego los daños sufridos en los reactores. Muchos se preguntan cómo pudo ocurrir un accidente de tal calibre en un país líder tecnológico mundial. Después de todo, Japón no es Ucrania. Y sin embargo, parecen haberse dado en Fukushima altas dosis de inercia, indecisión y falta de transparencia en la gestión, situaciones derivadas de la connivencia entre los políticos, funcionarios y Tepco, la operadora de la central nuclear. Los japoneses son eficaces trabajando en equipo, aunque a veces, y desde la percepción occidental, puedan pecar de una falta de rapidez y agilidad a la hora de tomar decisiones. Para ellos, prima el acuerdo por consenso, lo cual toma indefectiblemente su tiempo.

Hoy, los japoneses son mayoritariamente favorables a revisar la política energética de su país. El diario económico The Nikkei informaba el 27 de junio que el 70% de la población se opone a reabrir las centrales nucleares. Actualmente, 35 de los 54 reactores siguen inactivos. Todos serán sometidos a pruebas de resistencia antes de decidir si vuelven o no a operar. Y los cuatro de Fukushima serán desmantelados lo antes posible.

El primer ministro Naoto Kan, con un nivel de popularidad del 15%, que apunta a que está políticamente acabado, anunciaba el 13 de julio que Japón frenará y reducirá gradualmente su actual dependencia de la energía nuclear, que no se construirán nuevos reactores y se apostará por las energías renovables.

La opinión pública se muestra escéptica y sospecha que la decisión no sea definitiva. La energía nuclear es el pilar que asegura el 30% del consumo energético del país. Y un cambio sustancial hacia otras energías alternativas requerirá tiempo, al menos dos décadas. El lobby nuclear argumenta que poner en cuestión la energía nuclear encarecerá los precios para el consumidor. Además, el proceso para cerrar y desmantelar las centrales nucleares será muy largo, costoso y complejo por razones políticas y económicas.

Habrá, en cualquier caso, en Japón un antes y un después del 11 de marzo del 2011. En el ámbito económico, esta crisis se superará sin duda a medio plazo. Los programas de reconstrucción generarán un impulso en la capacidad productiva del país. En lo político, se ha apuntado la necesidad de un nuevo modelo de gobernabilidad, más transparente y menos ligado a los clientelismos de los grandes conglomerados empresariales. En lo social, Japón se plantea cómo corregir el bajo índice de natalidad y el rápido envejecimiento de la población y la apertura también a la inmigración extranjera. El déficit demográfico afecta negativamente al consumo, al ahorro interno y a la financiación del sistema de salud y de pensiones: Japón debe rejuvenecer. La sociedad nipona, por razones históricas y geográficas y a diferencia de la china o la surcoreana, no acaba de abrirse al exterior. Sus universidades cuentan con poca presencia de profesores y estudiantes extranjeros. Tampoco los japoneses suelen ampliar estudios fuera del país. Pero se planeta que el mantenimiento de la identidad nacional y cultural debe conjugarse con una mayor apertura externa, más allá de los ámbitos económico y comercial.

La historia recuerda que Japón ha sufrido catástrofes tanto naturales como provocadas por las guerras. Y, ante la fatalidad y la derrota, los japoneses reaccionan sumando esfuerzos para levantarse y reconstruir. En 1945 se abrió una etapa de rápido desarrollo que convirtió Japón, ya en 1968, en la segunda economía mundial. También se superaron los devastadores efectos del terremoto de Kobe de 1995. Pero el modelo japonés entró en crisis cuando en 1991 explotó la burbuja financiera e inmobiliaria, lo que ha ido frenando hasta hoy el crecimiento económico. En el 2010, el PIB chino superó al japonés.

Japón merece reconocimiento y estima. Cuenta con un sólido sistema democrático, una sociedad cohesionada y grandes medios financieros y tecnológicos. Sigue siendo la tercera economía mundial, tras EE.UU. y China. Y goza, sobre todo, de un recurso extraordinario: el pueblo japonés. Ya ha empezado la reconstrucción. Pero parece que esta vez no bastará con levantar infraestructuras, prevenir mejor los efectos de un tsunami o revisar la política energética; habrá que repensar y revitalizar el país. Sobre las cenizas de Hiroshima renació un nuevo Japón. Ahora, Fukushima es un nuevo punto de partida para que el país resurja con ideas y fuerzas renovadas y afronte con decisión nuevos retos colectivos.

Terremoto en Japón

Tokio, 23 jul (PL) Un terremoto de magnitud 6,5 en la escala abierta de Richter sacudió hoy el noreste de Japón a la 01:34 hora local, informó la Agencia Meteorológica Japonesa.

Su epicentro fue localizado a unos 40 kilómetros de profundidad bajo el fondo marino del Océano Pacífico, cerca de la costa de la prefectura de Miyagi, en los 38,9 grados de latitud Norte, y los 142,2 grados de longitud Este, detalló la institución.

Esa es la misma área afectada por el poderoso sismo y subsiguiente terremoto del pasado 11 de marzo.

Hasta el momento no hay reportes de victimas humanas o daños materiales.

Tokio presenta oficialmente su candidatura para organizar los JJOO en 2020

El presidente del Comité Olímpico Japonés (JOC), Tsunekazu Takeda, ha confirmado oficialmente la candidatura de Tokio para los Juegos Olímpicos de 2020, que también aspiran a acoger Madrid y Roma, mientras que Estambul y Doha están planteando sendas candidaturas aún sin confirmar.

“Me gustaría aprovechar esta oportunidad para anunciar oficialmente la candidatura para los Juegos Olímpicos de 2020. El viernes recibimos una carta del gobernador Shintaro Ishihara que fue oficialmente aceptada durante la reunión de nuestro comité ejecutivo”, desveló Takeda durante la conmemoración del centenario del Comité Olímpico Japonés (JOC). Tokio, que acogió en 1964 los primeros Juegos Olímpicos celebrados en Asia, repite candidatura.

Al igual que Madrid, sucumbió ante Rio de Janeiro en la elección para 2016. En esta ocasión, la ciudad nipona espera celebrar una competición que sea “símbolo de recuperación” tras el reciente desastre nuclear de Fukushima. “La última vez que acogimos los Juegos, mostramos al mundo cómo nos habíamos recuperado del desastre”, dijo en referencia a la Segunda Guerra Mundial.

“Queremos convertir este evento en un símbolo similar de recuperación tras los grandes desastres que hemos sufrido. Nos entregaremos a la causa para traer de nuevo las Olimpiadas a Tokio”, añadió.

El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, se encontraba presente en el momento del anuncio, al que se refirió como “una excelente noticia”. “El COI es extremadamente feliz por recibir esta candidatura y le desea buena suerte a Tokio. El JOC, el COI y el Consejo Olímpico de Asia han unido fuerzas para traer el poder sanador del deporte a los que están reconstruyendo sus vidas”, declaró Rogge.

De esta forma, Tokio se une a Madrid y Roma, las otras ciudades que ya han confirmado oficialmente su deseo de acoger los Juegos de 2020. Por su parte, Estambul y Doha también están estudiando la posibilidad de unirse a una carrera olímpica que concluirá en septiembre de 2013 en Buenos Aires.

( Tomado de ABC.es )

 

Informe de AIEA critica la reacción de Japón tras terremoto

Las normas de seguridad dictadas por la AIEA no son de obligado cumplimiento por parte de los Estados miembros

Viena.- Un informe de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) critica la actuación de las autoridades japonesas tras el accidente de la central de Fukushima, en marzo pasado, por no haber puesto en marcha el protocolo que exige el organismo en caso de accidente nuclear.

Según el informe, que se hará público este lunes, las autoridades japonesas deberían haber puesto en marcha la convención de asistencia prevista por la AIEA en caso de accidente nuclear, un protocolo que prevé la cooperación entre los Estados y la agencia para organizar la ayuda, la seguridad y la comunicación cuando ocurren accidentes, informó AFP.

La AIEA también reprocha a Tokio que tampoco adoptara el principio, tal como recomienda el organismo, de tener medidas de seguridad a diferentes niveles contra las amenazas exteriores.

Las normas de seguridad dictadas por la AIEA no son de obligado cumplimiento por parte de los Estados miembros.

El informe también critica que las medidas anti-tsunamis, reforzadas por Japón en 2002, nunca fueron evaluadas por los expertos de la AIEA.

Estas son las principales conclusiones del informe realizado por expertos de la AIEA tras haber visitado Japón.

En una versión preliminar del informe, entregada a principios de junio a los 151 países miembros de la Agencia, este organismo ya denunció que se habían subestimado los riesgos de tsunami, aunque en esa ocasión destacó la reacción “ejemplar” de Japón frente a la catástrofe.

El pasado 11 de marzo, un sismo y un posterior tsunami gigante que devastaron la costa noreste japonesa, dañaron gravemente la central nuclear de Fukushima Daiichi (N°1).

El informe se publicará el lunes, en el inicio de una conferencia sobre seguridad nuclear que se celebrará en Viena hasta el viernes.

(Tomado del eluniversal.com)

@reflexionfidel: El desastre de Japón y la visita de un amigo

Hoy tuve el gusto de saludar a Jimmy Carter, quien fue Presidente de Estados Unidos entre 1977 y 1981 y el único, a mi juicio, con suficiente serenidad y valor para abordar el tema de las relaciones de su país con Cuba.

Carter hizo lo que pudo para reducir las tensiones internacionales y promover la creación de las oficinas de intereses de Cuba y Estados Unidos. Su administración fue la única que dio algunos pasos para atenuar el criminal bloqueo impuesto a nuestro pueblo.

Las circunstancias no eran ciertamente propicias en nuestro complejo mundo. La existencia de un país verdaderamente libre y soberano en nuestro hemisferio no se conciliaba con las ideas de la extrema derecha fascista de Estados Unidos, que se las arregló para hacer fracasar los propósitos del Presidente Carter, que lo hicieron acreedor del Premio Nobel de la Paz. Nadie se lo obsequió gratuitamente.

La Revolución apreció siempre su gesto valiente. En el año 2002 lo recibió calurosamente. Ahora le reiteró su respeto y aprecio.

¿Podrá realmente la oligarquía que gobierna esa superpotencia renunciar a su afán insaciable de imponer su voluntad al resto del mundo? ¿Podrá hacer honor a ese propósito un sistema que genera con creciente frecuencia presidentes como Nixon, Reagan y W. Bush, cada vez con mayor poder destructivo y menos respeto por la soberanía de los pueblos?

La complejidad del mundo actual, no deja mucho margen a recuerdos que son relativamente recientes. La despedida de Carter, hoy miércoles, coincidió con noticias preocupantes del accidente nuclear desatado por el sismo y el tsunami de Japón, que continúan llegando y no pueden ni deben ser ignoradas, no solo por su importancia, sino también por la repercusión práctica y casi inmediata que se deriva de ellas para la economía mundial.

Hoy la agencia noticiosa AP informa desde Japón que:

“La crisis en la planta nuclear japonesa dañada por el tsunami se agravó el miércoles, luego que el agua de mar cercana mostró los niveles de radiación más elevados hasta el momento.”

“En Fukushima, la radiación filtrada ha penetrado en la tierra y el mar y se ha introducido en verduras, leche no pasteurizada e incluso el agua corriente hasta en Tokio, 220 kilómetros al sur.”

“En tanto, el emperador Akihito y la emperatriz Michiko visitaron durante una hora a un grupo de evacuados en Tokio.”

Reuters, por su parte, comunica desde Tokio que:

“Japón actualizó el miércoles sus estándares para planta de energía nuclear, el primer reconocimiento oficial de que sus normas eran insuficientes cuando un terremoto dañó una de sus instalaciones, desencadenando la peor crisis atómica desde Chernóbil en 1986.”

“El anuncio fue dado a conocer luego de que el Gobierno reconoció que no hay un final a la vista para la crisis y de que un salto en los niveles de yodo radiactivo en el agua de mar se sumaron a la evidencia de filtraciones en los reactores en torno al complejo y más allá.”

“Hallazgos de plutonio en el suelo de la planta elevaron la alarma pública sobre el accidente, que ha eclipsado el desastre humanitario ocasionado por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo, que dejaron 27.500 muertos o desaparecidos.”

“Antes del desastre, los 55 reactores nucleares de Japón proveían cerca del 30 por ciento de la energía eléctrica del país. Se esperaba que el porcentaje subiera a un 50 por ciento para el 2030, entre los mayores del mundo.”

“Nuevas lecturas mostraron un salto en el yodo radiactivo a 3.355 veces el límite legal, indicó la agencia estatal de seguridad nuclear, aunque el organismo minimizó su impacto, diciendo que las personas habían abandonado el área y que se había detenido la actividad de pesca.”

“Cientos de ingenieros han luchado durante casi tres semanas por enfriar los reactores de la planta y evitar una catastrófica fusión de barras de energía, aunque la situación parece haber dejado atrás ese escenario de pesadilla.”

“Jesper Koll, director de investigación de valores de JPMorgan Securities en Tokio, dijo que una dilatada batalla para controlar la planta y frenar las fugas de radiactividad perpetuaría la incertidumbre y actuaría como un lastre para la economía.”

“‘El peor escenario posible es que ésto se alargue no por uno, dos o seis meses, sino por dos años, o indefinidamente’, declaró.”

“Un subproducto de reacciones atómicas que puede ser usado en bombas nucleares, el plutonio es altamente carcinógeno y una de las sustancias más peligrosas del planeta, indicaron expertos.”

Una tercera agencia, la DPA, desde Tokio señala que:

“Los técnicos japoneses siguen sin poder frenar la crisis nuclear casi tres semanas después de los accidentes en la planta atómica de Fukushima. El gobierno de Tokio empieza por ello a estudiar medidas extraordinarias para detener la emisión de radiactividad de las instalaciones.”

“La idea es cubrir los reactores con una especie de tejido. Las recientes altas mediciones de yodo 131 en el mar son un indicio de una creciente radiación. La organización ecologista Greenpeace advierte además de serios peligros para la salud de los habitantes tras mediciones propias.”

“Expertos consideran que el proceso para descartar definitivamente una posible fusión de núcleo puede tardar meses. Tepco ha prometido mejorar las condiciones laborales de los técnicos, cada vez más nerviosos y agotados.”

Mientras estos sucesos tienen lugar en Japón, el Presidente Bolivariano de Venezuela visita Argentina, Uruguay y se dirige a Bolivia, promoviendo acuerdos económicos y estrechando lazos con países de nuestro hemisferio decididos a ser independientes.

En la Universidad de La Plata, donde la tiranía promovida por Estados Unidos hizo desaparecer, entre muchos miles de argentinos, a más de 700 estudiantes ─de ellos 40 de la Escuela de Periodismo─, Chávez recibió el premio Rodolfo Walsh, en honor a uno de los heroicos periodistas revolucionarios asesinados.

Ya no solo es Cuba; son muchos los pueblos dispuestos a luchar hasta la muerte por su Patria.

Fidel Castro Ruz

Marzo 30 de 2011

6 y 51 p.m.

@reflexionesfidel: La Guerra Fascista de la OTAN

No había que ser adivino para saber lo que preví con rigurosa precisión en tres Reflexiones que publiqué en el sitio Web CubaDebate, entre el 21 de febrero y el 3 de marzo: “El plan de la OTAN es ocupar Libia”, “Danza macabra de cinismo”, y “La Guerra inevitable de la OTAN”.
Ni siquiera los líderes fascistas de Alemania e Italia fueron tan sumamente descarados a raíz de la Guerra Civil Española desatada en 1936, un episodio que muchos tal vez hayan recordado en estos días.
Han transcurrido desde entonces casi exactamente 75 años; pero nada que pueda parecerse a los cambios que han tenido lugar en 75 siglos, o si lo desean, en 75 milenios de la vida humana en nuestro planeta.
A veces parece que, quienes serenamente opinamos sobre estos temas, somos exagerados. Me atrevería a decir que más bien somos ingenuos cuando suponemos que todos debiéramos estar conscientes del engaño o la colosal ignorancia a que ha sido arrastrada la humanidad.
Existía en 1936 un intenso enfrentamiento entre dos sistemas y dos ideologías aproximadamente equiparadas en su poder militar.
Las armas entonces parecían de juguete comparadas con las actuales. La humanidad tenía garantizada la supervivencia, a pesar del poder destructivo y localmente mortífero de las mismas. Ciudades enteras, e incluso naciones, podían ser virtualmente arrasadas. Pero jamás los seres humanos, en su totalidad, podían ser varias veces exterminados por el estúpido y suicida poder desarrollado por las ciencias y las tecnologías actuales.
Partiendo de estas realidades, son bochornosas las noticias que se transmiten continuamente sobre el empleo de potentes cohetes dirigidos por láser, de total precisión; cazabombarderos que duplican la velocidad del sonido; potentes explosivos que hacen estallar metales endurecidos con uranio, cuyo efecto sobre los pobladores y sus descendientes perdura por tiempo indefinido.
Cuba expuso en la reunión de Ginebra su posición respecto al problema interno de Libia. Defendió sin vacilar la idea de una solución política al conflicto en ese país, y se opuso categóricamente a cualquier intervención militar extranjera.
En un mundo donde la alianza de Estados Unidos y las potencias capitalistas desarrolladas de Europa, se adueña cada vez más de los recursos y el fruto del trabajo de los pueblos, cualquier ciudadano honesto, sea cual fuere su posición ante el gobierno, se opondría a la intervención militar extranjera en su Patria.
Lo más absurdo de la situación actual es que antes de iniciarse la brutal guerra en el Norte de África, en otra región del mundo a casi 10 000 kilómetros de distancia, se había producido un accidente nuclear en uno de los puntos más densamente poblados del planeta tras un tsunami provocado por un terremoto de magnitud 9 que a un país laborioso como Japón ha costado ya casi 30 mil víctimas fatales. Tal accidente no habría podido producirse 75 años antes.
En Haití, un país pobre y subdesarrollado, un terremoto de apenas 7 grados en la escala de Richter ocasionó más de 300 mil muertos, incontables heridos y cientos de miles de lesionados.
Sin embargo, lo terriblemente trágico en Japón fue el accidente en la planta electronuclear de Fukushima, cuyas consecuencias están todavía por determinarse.
Citaré solo algunos titulares de las agencias noticiosas:
“ANSA.- La central nuclear de Fukushima 1 está difundiendo “radiaciones extremadamente fuertes, potencialmente letales”, dijo Gregory Jaczko, jefe de la Nuclear Regulatory Commission (NRC), el ente nuclear estadounidense.”
“EFE.- La amenaza nuclear por la crítica situación de una central en Japón tras el sismo, ha disparado las revisiones de la seguridad de las plantas atómicas en el mundo y ha llevado a algunos países a paralizar sus planes.”
“Reuters.- El devastador terremoto de Japón y la profundización de la crisis nuclear podría generar pérdidas de hasta 200.000 millones de dólares en su economía, pero el impacto global es difícil de evaluar por el momento.”
“EFE.- El deterioro de un reactor tras otro en la central de Fukushima siguió alimentando hoy el temor a un desastre nuclear en Japón, sin que los desesperados intentos para controlar una fuga radiactiva abrieran un resquicio a la esperanza.”
“AFP.- Emperador Akihito expresa preocupación por el carácter imprevisible de la crisis nuclear que golpea a Japón tras el sismo y el tsunami que mataron a miles de personas y dejaron a 500.000 sin hogar. Reportan nuevo terremoto en la región de Tokio.”
Hay despachos que hablan de temas más preocupantes todavía. Algunos mencionan la presencia de yodo radiactivo tóxico en el agua de Tokio, que duplica la cantidad tolerable que pueden consumir los niños más pequeños en la capital japonesa. Uno de los despachos habla que las reservas de agua embotellada se están agotando en Tokio, ciudad ubicada en una prefectura a más de 200 kilómetros de Fukushima.
Este conjunto de circunstancias determinan una situación dramática para nuestro mundo.
Puedo expresar mis puntos de vista sobre la guerra en Libia con entera libertad.
No comparto con el líder de ese país concepciones políticas o de carácter religioso. Soy marxista-leninista y martiano, como ya he expresado.
Veo a Libia como un miembro del Movimiento de Países No Alineados y un Estado soberano de los casi 200 de la Organización de Naciones Unidas.
Jamás un país grande o pequeño, en este caso de apenas 5 millones de habitantes, fue víctima de un ataque tan brutal por la fuerza aérea de una organización belicista que cuenta con miles de cazabombarderos, más de 100 submarinos, portaaviones nucleares, y suficiente arsenal para destruir numerosas veces el planeta. Tal situación jamás la conoció nuestra especie y no existía nada parecido hace 75 años cuando los bombarderos nazis atacaron objetivos en España.
Ahora, sin embargo, la desprestigiada y criminal OTAN escribirá una “bella” historieta sobre su “humanitario” bombardeo.
Si Gaddafi hace honor a las tradiciones de su pueblo y decide combatir, como ha prometido, hasta el último aliento junto a los libios que están enfrentando los peores bombardeos que jamás sufrió un país, hundirá en el fango de la ignominia a la OTAN y sus criminales proyectos.
Los pueblos respetan y creen en los hombres que saben cumplir el deber.
Hace más de 50 años, cuando Estados Unidos asesinó a más de cien cubanos con la explosión del mercante “La Coubre”, nuestro pueblo proclamó “Patria o Muerte”. Ha cumplido, y ha estado siempre dispuesto a cumplir su palabra.
“Quien intente apoderarse de Cuba -exclamó el más glorioso combatiente de nuestra historia- solo recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre”.
Ruego se me excuse la franqueza con que abordo el tema.

Fidel Castro Ruz
Marzo 28 de 2011
8 y 14 p.m.

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